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Salumeria Miatto

Historias de la tienda

Ossocollo y melón

El melón frío con el ossocollo cortado fino, en lugar del jamón crudo: dulce y sabroso, jugoso y tierno. Una idea de verano para probar, paso a paso.

Salumeria Miatto

Dibujo a tinta: en el plato, las tajadas de melón con las lonchas de ossocollo apoyadas encima y las hojas de menta; detrás, medio melón con las semillas y el ossocollo cortado sobre la tabla

Cuando llega el calor, a la mesa llega el melón, y junto al melón suele estar el jamón crudo. Pruebe a cambiar de embutido: con el ossocollo cortado fino el plato sigue siendo fresco, pero tiene un sabor muy suyo. No es una receta de la tradición ni de la tienda: es una idea para probar.

Dulce y sabroso

El melón es dulce, jugoso y frío. El ossocollo es sabroso, tierno, con aroma de especias y veteado de grasa: en la boca la grasa se funde y une los dos sabores. Tiene un sabor intenso, y por eso basta una loncha por cada tajada.

Qué necesita

Para cuatro personas:

  • un melón maduro, de pulpa naranja;
  • doce lonchas finas de ossocollo;
  • unas hojas de menta;
  • pimienta negra y, si le gusta, media lima.

Paso a paso

  1. El melón, frío: un melón maduro ya huele estando entero, cerca del pedúnculo, y pesa en la mano. Téngalo unas horas en la nevera, luego córtelo por la mitad, quite las semillas con una cuchara y divídalo en tajadas. Pase el cuchillo entre la pulpa y la cáscara, pero deje cada tajada apoyada sobre su cáscara: así es más fácil tomarla y comerla.
  2. El ossocollo, no frío: sáquelo de la nevera un cuarto de hora antes. Recién sacado sabe a poco; a temperatura ambiente la grasa se ablanda y desprende su aroma.
  3. Las lonchas, finas: el ossocollo se corta finísimo. Si lo compra entero, use un cuchillo largo y bien afilado, y corte lo más fino que pueda.
  4. Juntos: sobre cada tajada, una loncha, apoyada sin apretar, con algún pliegue, sin extenderla. O bien envuélvala alrededor de la tajada.
  5. En el último momento: un poco de pimienta molida, unas hojas de menta partidas y, si le gusta, unas gotas de lima sobre el melón. A la mesa enseguida, mientras el melón está frío.

Para el aperitivo

Corte el melón en dados, doble una loncha de ossocollo en abanico y ensártelo todo en un palillo. El melón se puede cortar antes y guardar en la nevera; el ossocollo se pone en el último momento, porque en contacto con el melón se moja.

Cuando se acaba el melón

A finales del verano llegan los higos, que van bien con la sopressa: sopressa y higos. Y cómo se hace el ossocollo se lo contamos aquí: el ossocollo, veinte días en sal.

El ossocollo se cura entero, y hacemos pocas piezas cada vez. Para saber si hay, consulte «Hoy en la tienda» en la página de inicio. Si no hay, deje su móvil con «Avisarme» en la página del ossocollo: le escribimos nosotros cuando vuelva.

Los embutidos de esta historia

Aquí puede ver si hoy los hay en la tienda: lo actualizamos nosotros desde el mostrador.

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